Statement

Destruction is perceived mainly by our sight and I have been fascinated by the way it appears in front of us as degradation, fragility and deterioration of the materials and objects that humans stubbornly use and create. The attractive aesthetics of destruction is always present in our urban societies in a physical as well as in a virtual way. Its visual complexity, strength and appearance have captivated me to the point of making it the center of my artwork. Having as guide the visual illusion, I have been focusing my work in the appropriation of the image of damaged human creations, taking them to the artistic context and making evident the astonishing beauty that is found in the aesthetics of destruction. I think that these altered forms are also a clear metaphor of the contemporary human being that destroys itself, without even realizing it, menwhile is immersed in the maelstrom of the everyday urban life. However, the destruction is inherent to creation, to existence itself, everything is being constantly destroyed. There is no movement without damage nor life without movement. My work is thus a creation that comes from destruction.


La destrucción se percibe principalmente por la vista y me ha fascinado la manera en la que se despliega frente a nosotros a través de la degradación, fragilidad y deterioro de los materiales y los objetos que el ser humano empecinadamente usa y crea. La atractiva estética de la destrucción está constantemente presente, tanto física como mediáticamente, en las sociedades urbanas. Su complejidad visual, fuerza y su particular apariencia me han cautivado al punto de convertirlas en el eje central de mi trabajo artístico. Teniendo como guía la ilusión, me he abocado a apropiarme de dañadas creaciones humanas para llevar su imagen hasta el contexto artístico, haciendo evidente la asombrosa belleza que hay en la estética de la destrucción. Estas alteradas formas son también una clara metáfora del ser humano contemporáneo que inmerso en la vorágine de la vida cotidiana urbana se autodestruye sin darse cuenta. Sin embargo, la destrucción es inherente a la creación, a la existencia misma, todo se destruye constantemente. No hay movimiento sin deterioro, ni vida sin movimiento. Mi obra es entonces una creación que proviene de la destrucción misma.